Como bien dice su nombre el Tronco de Brasil es una planta originaria de Brasil. Es una de las plantas más exóticas que decorará perfectamente tu salón y lo liberará de muchos tóxicos presentes en el aire.

 

RIEGO 

Los cuidados del Tronco de Brasil son simples. Por lo que hace al riego bastará con regarla un par de veces por semana en verano si el clima es muy cálido y entre 7 y 12 días en invierno. Siempre regando solo cuando la capa superior del sustrato esté prácticamente seca. El secreto de esta planta radica en no regarla excesivamente,

No obstante, el Tronco de Brasil adora la humedad, así que pulverizaremos las hojas con agua dos o tres veces por semana, especialmente en verano.

 

ILUMINACIÓN

En cuanto a la luz, el Tronco de Brasil necesita mucha luz, pero es mejor que sea luz indirecta. No toleran la luz directa del sol en verano. 

 

TEMPERATURA 

Al Tronco de Brasil le gusta el calor. No soporta las temperaturas bajas. Por debajo de los 14°C la planta sufre; su desarrollo óptimo se consigue entre los 22 y los 26°C. Tampoco tolera bien las corrientes de aire y los cambios bruscos de temperatura día-noche. 

  

PROBLEMAS

Algunos problemas que suele presentar el Tronco de Brasil se reflejan claramente en sus hojas.

Para empezar, destacar que si las hojas amarillean y pierde las inferiores NO es un problema, es algo normal del crecimiento de las dracaenas, las hojas más viejas amarillean y se caen.

Si las hojas tienen las puntas secas se debe a un ambiente seco y se tendría que empezar a pulverizar la planta con agua.

Si hay una pérdida de las hojas y la planta no crece es que la planta ha padecido frío.

Por el otro lado si las hojas se rizan hacia abajo y presentan los bordes con puntos amarillos y marrones la planta ha estado sometida a un exceso de calor y una falta de agua que ha deshidratado la planta.

El Tronco de Brasil es propenso a las cochinillas, pulgones, hongos y arañas rojas, así que tendrás que tener cura de los riegos y estar atento.