Cuidados Zamioculca zamiifolia

La Zamioculca es una planta de interior originaria de África muy poco exigente. Este hecho no implica que no necesite de ciertos cuidados básicos. Su cultivo es muy fácil y suele crecer en buenas condiciones en cualquier zona interior.

RIEGO 

El riego de la Zamioculca es una de los aspectos más importantes a tener en cuenta. La cantidad de agua dependerá de la luz que recibe. Si la planta está ubicada en una zona muy luminosa, se recomienda regarla generosamente sobre todo en verano. Sin embargo, si la especie está en un espacio con más sombra, los riegos deben reducirse.

No tolera los excesos de riego, por lo tanto, siempre será mejor regar de menos que de más, ya que no tolera el encharcamiento. Y además es una planta que puede sobrevivir a períodos de sequía ya que sus raíces y sus hojas actúan como medios de reserva de agua.

Es recomendable abonarla una vez al mes con nuestro Fertilizante Plantas verdes líquido de marzo a octubre.

 

ILUMINACIÓN

La Zamioculca se desarrolla de la mejor forma en espacios donde recibe mucha luz, pero sin sol directo. La planta se adapta a situaciones de muy poca luz, pero siempre enlenteciendo su crecimiento.

 

TEMPERATURA 

Por lo que hace a la temperatura su rango idóneo oscila entre los 18°C y los 25°C.

 

PROBLEMAS

La Zamioculca muy raramente se ve afectada por el ataque de algunas plagas o enfermedades.

Por ello, cuando la planta está enferma o tiene mal aspecto, la causa suele ser una mala técnica de cultivo.

La plaga más común de la Zamioculca es la cochinilla algodonosa. Esta se aprecia cuando las hojas se vuelven amarillentas. La cochinilla puede producir la aparición de hongos que podrás tratar eficazmente con nuestro Espray Anti Hongos.

PARA LA HABITACIÓN