Como regar correctamente una planta de interior

¿Sabes cómo regar las plantas en macetas?

El cuidado de las plantas de interior gira en torno al riego. Son muchos los proveedores de plantas que complementan sus plantas con mensajes simplistas como: "vierta un poco de agua en el sustrato una vez por semana" o "no riegue demasiado". Estos mensajes son ejemplos comunes y a menudo nos hacen dudar si estamos haciendo lo correcto. 

Estas notas nos tienen que servir como complementos y nunca hay que seguirlos al pie de la letra. Básicamente porque la cantidad de agua que necesita tu planta depende de muchos factores como la cantidad de luz que recibe, temperatura, humedad en el ambiente, etc.

Asimismo, no todas las plantas necesitan la misma cantidad de agua, ni el mismo sistema de riego. Aquí os explicamos los tres métodos que se usan habitualmente para regar nuestras plantas de interior en macetas.

A diferencia de las plantas de jardín, las que están en maceta necesitan más agua debido a que el sustrato es limitado y se evapora antes. Además, dependiendo de su ubicación también tendremos que regar con más o menos frecuencia.

 

Sistemas de riego:

  1. Riego desde arriba
    Es el sistema más común y el que necesitan la mayoría de las plantas. Con una regadera, un vaso o una botella aplicamos el agua directamente sobre el sustrato desde arriba. Es importante evitar mojar las hojas y los tallos para evitar una posible aparición de hongos. 
  2. Por inmersión 
    Este sistema consiste en introducir la maceta en un recipiente con agua hundiéndola durante unos segundos para conseguir una rápida y buena hidratación del sustrato. Es un sistema perfecto para plantas como las orquídeas y para ocasiones puntuales en las que la planta ha pasado un período de sequía intenso.
  3. A través del plato
    Este sistema hace que la planta beba a través de las raíces la cantidad que ella considera necesaria. Es parecido al sistema de inmersión pero la diferencia es que en este caso la planta solo absorbe el agua a través través de los orificios de debajo de la maceta. Al cabo de unos minutos hay que desechar el agua sobrante. Es ideal para bulbos o plantas con tallos u hojas sensibles a la humedad.

Recuerda que los riegos hay que realizarlos preferiblemente a primera o a última hora de la mañana. La mejor forma para tomarle la medida a las plantas es dejar secar la capa superficial del sustrato entre riego y riego. Si observas que las hojas se quedan mustias o comienzan a amarillear, tienes que aumentar los riegos ligeramente. Si por el contrario, ves que aparecen hongos o las hojas adquieren un tono marrón, es que te estás excediendo con los riegos.

Si tienes cualquier duda sobre el cuidado de una de tus plantas no dudes en contactarnos!

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